El 29 de julio tres sujetos encapuchados y armados, ingresaron a una panadería del barrio Bella Vista a las 20:20 hs.

Redujeron al propietario y sustrajeron el dinero de la caja registradora.

Dos de los presuntos autores son menores de edad, el tercero cumple prisión preventiva desde hace un mes.

En la audiencia realizada en las últimas horas, el fiscal Fidel González fundamentó la necesidad de darle continuidad y pese a la oposición de la defensora Valeria Ponce, el juez José Colabelli dispuso la prisión preventiva hasta la audiencia preliminar.

Cómo fue el robo

El 29 de julio a las 20:20 hs aproximadamente, el imputado y dos menores de 14 años, habría ingresado a una panadería del Barrio Bella Vista para apoderarse de la recaudación.

Para lograrlo, entraron rápidamente, con la cabeza cubierta y cuellos que le cubrían la mitad de la cara. El imputado tenía guantes negros y portaba un arma de fuego calibre 32 tambor de 5 alveolos y 4 cartuchos a bala en su interior.

Apuntó al dueño del local, este, sorprendido tomó el arma de fuego y comenzó a forcejear mientras pedía ayuda.

Entonces entró la hermana de la víctima, quién fue frenada por uno de los menores con un cuchillo. Sacaron el dinero de la caja registradora y huyeron corriendo, los tres.

Posteriormente fueron aprehendidos en un vehículo a  6 cuadras del lugar de los hechos.

¿Qué surge de la investigación?

El Fiscal González explicó las medidas realizadas y los indicios que comienzan a mostrar la posible conexión de los mismos autores con otros tres hechos de características similares.

La prisión preventiva fue dispuesta originalmente por el peligro de fuga, teniendo en cuenta las características del hecho, la pena en expectativa y la posibilidad de participación del imputado en otros procedimientos.

Para hablar de esa posible participación, González mencionó varios indicios que vincularían a estos imputados con el robo a otra panadería, una estación de servicio y una vivienda particular a la que ingresaron cuando su propietaria dormía.

El acusador indicó que también hay peligro de entorpecimiento y no basta una medida alternativa para proteger a las víctimas y evitar el contacto entre los coimputados.

También adelantó que se realizará una pericia de ADN, a partir de muestras obtenidas en distintos hechos.

Valeria Ponce, defensora, se opuso al pedido. Solicitó que se disponga el cumplimiento domiciliario de la restricción de la libertad. Sostiene que no hay ninguna evidencia concreta que lo vincule directamente a su defendido con el hecho. Agregó que habiendo pasado un mes y teniendo en cuenta el fuerte arraigo del imputado en la ciudad, es adecuado reemplazar la medida por una "más razonable".

Colabelli entendió que el hecho tiene mayor gravedad que la que valora la Defensa, por implicar violencia en las personas al amedrentarlas con armas para lograr el robo. También agregó que los indicios deberán ser valorados en el momento oportuno y de modo conjunto, en esta etapa, la valoración que se realiza es de la probable participación del imputado y los dos menores en otros hechos de características similares. El juez consideró que el arresto domiciliario no sería suficiente para evitar el entorpecimiento procesal. Por ese motivo dispuso la continuidad de la medida hasta la audiencia preliminar.