Milagros Nores

Dueños de vacaciones, perros a la deriva. Un trastorno para la dinámica familiar es organizar a cargo de quién queda nuestra mascota cuando nos tomamos vacaciones y no está incluida en el plan. Parientes, amigos o guarderías suplen el abandono con resultados varios.

En Trevelin, la médica veterinaria Paula Ardenghi dio con una idea innovadora. Un Hotel Canino con todas las letras, para dejar a las mascotas y que, básicamente, lo pasen mejor que sus dueños. Un espacio de contención, juego y entretenimiento para los perros, gestionado por profesionales.

"No es una guardería, es un hotel, con habitaciones" aclara la dueña sobre este concepto para perros que llegan felices a pasar sus vacaciones con sus petates: bolsa de comida, juguete y mantita si los tienen. No se trata de cubrir solo las necesidades básicas de los perros, sino también sus necesidades emocionales, sociales y cognitivas. "Estímulo y calma" dice Paula.

¿Los anfitriones? Los dos perros de la casa, los residentes fijos, explica Paula con humor.

Paula Ardenghi

Akela, Hotel Canino, funciona desde el 2017 en Trevelin. Está emplazado en una propiedad grande, con vista a la cordillera. Un espacioso jardín se adelanta a la casa, donde reside esta pareja de veterinarios que transformó su hogar en un hotel para perros. Detrás hay un edificio anexo donde funcionan las habitaciones privadas para los alojados, con colchones personalizados, calefacción, música funcional. Al lado, un jardín más pequeño donde los perros pasan tiempo durante el día y también cuentan con un espacio bajo techo para los días de invierno.

Paula es oriunda de Bariloche. Ejerció su profesión en la zona y una vez que tuvo su casa en Trevelin decidió apostar por este emprendimiento. "Me gusta la parte de comportamiento, el cuidado de los perros. Hay toda una cuestión del contexto, la convivencia entre ellos y con ellos. Fui de a poco, pero hoy tiene un formato de empresa, con horarios de trabajo, rutinas que los mismos perros necesitan. Para que sea algo con lo que dé gusto convivir no solo nosotros sino los dueños, los perros y también los vecinos".

El servicio del hotel es de alojamiento con horario de check out y check in para no más de ocho o diez perros, estadías por un día, estadías recreativas, traslados, baños y también están comenzado a trabajar en educación con algunos cachorros. "A nosotros nos sirve que ese perro desde chico ya se acostumbre a venir, a estar entre perros y a la familia le sirve toda la educación. Entre perros también se comunican todo el tiempo. Lo que hacemos es supervisar esa interacción y acompañar" relata.

Envidia pura, un día cualquiera en las vacaciones de los perros:

En el diseño del espacio y el formato, "buscamos enriquecimiento ambiental. Crear en función de lo que es el comportamiento del perro diferentes sectores que a ellos les estimulen los sentidos. Olfato, vista, relieves, para darles que no solo vengan a comer y dormir sino juego y contención emocional. Los perros necesitan todo eso".

Paula trabaja en forma coordinada con otras colegas en el concepto de la empresa. "Me formé con una adiestradora de Mar del Plata y aprendo un montón entrenando a los perros". Actualmente, también está desarrollando snacks saludables con harina integral de manzana y de zanahoria, que sirven para reforzar comportamientos o simplemente dar un mimo.

Experiencias con los perros, y la devolución de los dueños: evaluación del perro, adaptación y resultados

"Ves que los perros empiezan a disfrutar el espacio, perros que antes no jugaban y llegan a su casa a jugar. Cuando uno empieza a cubrir esas necesidades ves los cambios de comportamiento en sus vínculos".