Por María Lloyd

El  mosaiquismo es apreciado por mucha gente. Tenerlo al alcance de la vista, recorrer sus colores según la luz del día y encontrar otras formas a la distancia. Pero no todos se animan a hacerlo pues lleva tiempo, paciencia, concentración  y viajes internos. Las piedras emanan colores y energías.

Quizás allí resida el atractivo que mantiene luego de tantos años, logrando expandirse alrededor del mundo. En Esquel ya tiene un gran número de seguidores.

Obra de Andjelka Radojevic

De hecho este 3 de noviembre comienza en la ciudad una exposición internacional de mosaico que reunirá a más de 40 artistas en el Centro Cultural Esquel Melipal, "Tiempo de Mosaicos", de la mano de Bárbara Noceda. En el marco de la muestra, brindó un taller una destacada artista a nivel internacional, Andjelka Radojevic, quien ha sabido encontrar un camino propio para traer siglos de historia de su país natal, Serbia, a todas partes del mundo con el mosaico.

Andjelka comenzó a viajar en 2012 brindando talleres de mosaiquismo alrededor del mundo, en donde ya tiene más de 400 alumnos de diversas nacionalidades. Primero a Sudáfrica, Estados Unidos, Israel y en 2013 comenzó a venir a América Latina: hizo 13 talleres en Brasil, visitó Chile y ahora está por primera vez en Argentina. "Me gusta la posibilidad de compartir mi conocimiento, pero sobre todo de viajar y hacerlo de la manera en que lo hago: me quedo en casas de familia, conozco el idioma, su historia, la comida", cuenta la artista serbia.

Si hablamos de conocimiento, Andjelka es pintora desde los 8 años y durante sus estudios se especializó en mosaico: "Hoy trabajo por pedidos, hago mosaicos bizantinos y mi último desafío fue realizar aplicaciones para una marca de yates", cuenta. Sobre cómo se decidió por trabajar en piedra, la artista explicó que "es muy difícil la técnica. De pronto uno de mis profesores vio un potencial y me invitó a trabajar en su atelier. Aprendí muchísimo y gracias a la base que tenía de la pintura y el realismo, pude continuar con el mosaico".

De la pintura al mosaiquismo: Un camino hacia la naturaleza

"Soy muy perfeccionista en todo lo que hago, no sólo en lo artístico, voy detalle por detalle. El mosaico me desafió porque a diferencia de la pintura, no se puede corregir. Me encantó la piedra porque es fuerte, es poderosa, es expresiva y estás literalmente conectada con la tierra y la naturaleza", dice Andjelka y continúa: "El mosaico además relaja, aleja de los problemas por lo que puede ser una terapia".

La técnica además puede ser realizada con diversos tipos de materiales. El más común y económicamente accesible es un tipo de plástico, pero Andjelka brinda sus talleres sólo con piedra natural y se desafía aún más a utilizarla en sentido contrario y no desde la parte pulida, lo cual trae a la aventura de encontrarse con diferentes colores y texturas: "Es una técnica algo cara, incluso lo son las herramientas, pero es un material con mucha potencia y eso hace que se piense cada paso, para desperdiciar el menor material posible", dice. En sus últimos trabajos comenzó a utilizar madera petrificada.

De Serbia al mundo

Con la fuerte tradición del arte y el mosaiquismo bizantino, en Serbia hay, según las propias palabras de Andjelka, una gran cantidad de artistas talentosos: "no es suficiente crear y ser la mejor artista, tenés que tener un deseo, hambre de desafiarte". Es así que la artista, además de realizar talleres, hizo exposiciones en importantes bienales de Italia y Francia, tanto individuales como grupales.

Además tiene en su casa un espacio para recibir a otras personas que quieran conocer la técnica y el país: "Con mi familia ofrecemos la posibilidad de aprender y de conocer Serbia a estudiantes de todo el mundo. Muchos han vuelto lo cual es un orgullo para mí porque significa que les gustó mi país y eso también es importante para mí".

Una de las obras que destaca es un trabajo realizado con el equipo que forma parte de su taller en Serbia que fue a pedido del gobierno de Siete Lagos, Nigeria, para ser utilizado en una autopista que une dos regiones de la ciudad.

De esta forma Andjelka va por el mundo enseñando, aprendiendo, conociendo e inspirándose para continuar haciendo y creando: "Si sos bueno, después el dinero viene sí o sí. Yo trato de mantener un estilo de vida que me permita seguir viajando de la manera en la que lo hago, porque si tenes dinero terminás yendo a hoteles. Creo que el dinero es importante aunque a mis colegas les cueste decirlo, gracias a eso yo pude estudiar y mis padres me ayudaron, pero todo está en el deseo. De cuánto deseas hacer lo que hacés".