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Familia Solidaria: la generosa y callada tarea de dar un hogar

Hay solo tres familias solidarias en Esquel para brindar hogar temporal a niños en vulnerabilidad social. Y faltan voluntarios. Conocé en qué consiste y cómo participar.

Por Milagros Nores

 

El programa Ruca, de familias solidarias, es un dispositivo que garantiza el derecho a la convivencia familiar de un niño, niña o adolescente en vulnerabilidad social. Su esencia es el acogimiento transitorio de ese menor por parte de una familia que lo cobija y le brinda toda la protección y contención que, por alguna razón, en su familia de origen no le están dando.

 

 

El programa funciona dentro del Servicio de Protección de Derechos, que es el órgano administrativo de la Ley de Protección Integral de Niños, Niñas y adolescentes.

 

 

En Esquel, Ruca realiza campañas todo el año con convocatorias abiertas para invitar a la comunidad a formar parte. En este momento, sólo cuentan con tres familias inscriptas. Y necesitan muchas más.

 

 

Lorena Grenier y Eugenia Lescano, dos de las tres profesionales a cargo de este programa, contaron a EQSnotas en qué consiste ser una familia solidaria y por qué es tan importante su funcionamiento

 

-¿En qué consiste el programa Ruca?

 

-Son situaciones que se están trabajando en el Servicio de Protección de Derechos con niños o adolescentes que requieren que sean retirados de su hogar por alguna situación conflictiva familiar. Con esta medida se intenta evitar la institucionalización porque se piensa que es mejor que pueda convivir con una familia hasta que pueda volver a la suya propia.

 

-¿Cómo se llega hasta la familia solidaria?

 

-En general cuando se empieza a intervenir se piensa en qué familia tiene ese menor, a veces hay familia extensa, hay alguna abuela, un tío que lo pueda cuidar entonces no se requiere ni un hogar ni la familia solidaria.

 

Siempre se toma esto como primera opción, en el caso de que esto no sea posible, ahí sí se abren otras posibilidades. Lo ideal sería siempre la familia solidaria por sobre un hogar, pero lo cierto  es que nosotros no tenemos muchas familias inscriptas y también es cierto que no es cualquier niño, niña o adolescente para cualquier familia.  Hay que evaluar un poco los perfiles.

 

-¿Cuál es el requisito para ser una familia solidaria?

 

-Ser mayor de 25, no estar inscripto en pretensos adoptantes, no contar con antecedentes penales. Es importante destacar que la cuestión económica no es un impedimento, hay ayudas económicas en caso de que se requieran.

 

-¿Quién decide si una familia es apta?

 

-Lo hace el equipo, que evalúa interdisciplinariamente a la familia. Si la famila es apta o no tiene que ver con muchos factores. Una familia que no sea apta no tiene que ver con que sea mala, sino que nos ha pasado que por ahí está hipersensibilizada y el proceso de desapego sería terrible para esa familia. Por ende también para el niño. Y tratamos de evitar un poco esas cosas. Hay familias que tienen otro recorrido y otras herramientas.

 

-¿Cuál es el plazo máximo para que ese niño esté con familia solidaria?

 

-La ley establece 180 días de máximo. En realidad las medidas no suelen tomarse con el plazo máximo. Suelen tomarse de 30 a 60 días y después se van prorrogando.

Se supone que durante esos seis meses los equipos trabajan con las situaciones de la familia para que la situación se revierta. A veces no se revierten o se revierten antes.

 

-¿Y si no se revierten?

 

-Hay otras figuras legales como la guarda, o familias de referencia: que son conocidos o maestros, papás de compañeros, en la familia solidaria no debería quedar de manera indeterminada.

 

-¿Por qué la familia solidaria no puede ser una familia adoptiva?

 

-Porque son dos figuras y motivaciones diferentes. Es un requisito para ser familia solidaria no estar en el registro de pretensos adoptantes. La adopción es una figura en donde no hay vulneración de derechos. En la familia solidaria sí, y no hay consentimiento de los padres para que ese niño sea retirado.

No se puede pedir el estado de adoptabilidad de un menor sin agotar las instancias con su familia de origen. No hay situaciones que a los equipos les parezcan tan extremas que ese niño no debería volver con su madre o su padre. Si bien el derecho a la convivencia familiar es prioritario, dentro de ese derecho es prioritario que el niño conviva con su familia de origen. Eso es lo importante, a veces no se logra, y entonces puede darse una adopción, pero lo importante es que se trabaje para que ese padre y esa madre puedan maternarlo sin vulnerar su derecho.

 

-¿Qué le dirían a las familias que piensan o desean formar parte del programa pero tienen miedo?

 

-Que a veces hay miedos. Puede ser por el tabú de la adopción o piensan que después “te sacan al niño” pero no es así. Si elegís ser familia solidaria estás brindándote para cuidar a ese niño, y para que vuelva con su familia adoptiva o con su familia de origen.

Además, es importante contarles que tendrán el acompañamiento del equipo interdisciplinario en todo momento, que son acompañados en ese proceso y que está garantizado y cuidado.

 

-Inviten a la comunidad a sumarse a esta experiencia… qué les dirían?

 

-Que la experiencia de ser familia solidaria es bellísima, hay que darse esa oportunidad de conocer y al menos brindarse a un niño. Cuando una familia se suma a este programa se abre a la posibilidad de encontrarse con un niño en particular y hay enseñanza y aprendizaje para todos.

 

“Al programa Ruca le faltás vos

Sumá solidaridad”.

02945 450929

 

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