Lana merino, agua y jabón.

Personas que desmenuzan, unen, amasan. Y, rodeadas de otros, sanan.

La técnica del fieltro es fácil de transmitir, pero por sobre todo, es transformadora.

Así lo siente Paula Botto, creadora de Manos Patagónicas, ingeniera y gerente de la Sociedad Rural de Esquel, institución que según cuenta, desde los inicios incuba esta gran idea.

"La lana te atrapa" -asegura. Por estos días, la comunidad de Esquel conocerá de qué se trata este proyecto que lleva un tiempo trabajando tras bambalinas, pero hoy es una realidad palpable y con muchísima proyección.

En esencia, ofrece a personas en vulnerabilidad social la formación y capacitación en un oficio de excelencia. La técnica del fieltro por sus características, amasado manual de lana con agua y jabón, produce efectos directos en la sensibilidad física y emocional. Estas personas conforman grupos pequeños coordinados por un equipo interdisciplinario de profesionales expertos. Hasta ahora, los resultados son sorprendentes.

El fin social

Los comienzos de Manos Patagónicas están íntimamente relacionados con Quenuir, un dispositivo de inclusión socio-laboral que depende del Ministerio de Salud de la provincia, y que recibe individuos con diversas patologías físicas o de sufrimiento mental. En Quenuir, aprenden la técnica del enfieltrado pero además atraviesan un proceso de integración social.

Manos Patagónicas se gesta para invitar a aquellos egresados de Quenuir a ocupar nuevas funciones en una carrera de formación y producción, aunque el cupo está pensado para que sea de integración real. Esto es, que convivan personas con una derivación médica junto a aquellas de cualquier ámbito, que deseen aprender.

"El reconocimiento propio de estas personas, de sus familiares, de la Fundación Manos Patagónicas y de la sociedad toda, cuando estos productos se insertan en el mercado, produce transformaciones subjetivas de dimensiones inimaginables" -proclama Paula.

La salida laboral y la generación de productos

Sumado a este fin social, Manos Patagónicas a la vez se concibe como una empresa de alto nivel de competitividad con un claro fin económico, exclusivo y sustentable. Y fundamentalmente, transformador no sólo de las realidades de quienes trabajan en ella, sino de las posibilidades productivas de Esquel al tomar un insumo tan representativo del Chubut como la lana merino, y potenciarlo en diversos usos.

Al respecto, Paula comenta "las redes productivas realmente pueden producir un cambio. Yo soy una convencida de que esto tiene que consolidarse en Esquel".

En su presente la fundación ya está armando  paneles termoacústicos de pared para insonorización.

El primer destino será el flamante Auditorio para más de 300 personas en el primer piso de la Rural, que tiene previsto inaugurar en octubre.

El fieltro también tiene prestaciones para decoración y diseño, como materia prima para tapicería; productos para regalos empresariales y hasta banderas para el día de la patria.

Fijate qué cosas produce Manos Patagónicas. MIRÁ EL VIDEO!

A su vez, tiene gran versatilidad para indumentaria porque para su confección pueden elegirse diversos procesos de tratamiento y terminado del producto. Actualmente, algunos importantes diseñadores nacionales pusieron el ojo en la producción de Manos Patagónicas, como Benito Fernández y Carlos Di Doménico.

El primero, diseñó una capa de fieltro para que Lily Sciorra, embajadora de la Fundación, desfile en la pasarela de la Fiesta Nacional del Esquí en La Rural.

Siguiendo con lo formativo, Manos Patagónicas además tiene un programa de difusión en las escuelas, que se dicta en la época de la Jura a la Bandera. La fundación recorre las escuelas facilitando el material y acercando la técnica a los chicos. El resultado es que cada alumno confecciona su propia bandera en fieltro celeste y blanco.

MP Banderas

Actualmente, la fundación está en proceso de búsqueda de financiamiento para la construcción de una sede que la Sociedad Rural Esquel le otorgó en su predio, para poder brindar la carrera formativa de tres años con una base mayor de alumnos y el concepto integrador de cupos equilibrados entre personas en tratamientos diversos y público interesado.

"Estamos como en un momento de salto de escala en estos meses -confiesa Paula -viste cuando hay un momento de un proyecto que crece, crece, y debe llegar al clímax". -asegura.

Mientras exploran nuevos mercados para el fieltro y para otros materiales sustentables, siguen trabajando, formándose, y tejiendo vínculos entre las personas, su tarea primigenia.