La iniciativa de modificar el actual huso horario en Argentina (como se hacía periódicamente años atrás) tomó protagonismo, y es que la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales (LAC) de la Cámara de Diputados de Mendoza presentó un proyecto de ley para cambiar la hora oficial en el pais . La idea es modificar el huso horario de todo el territorio nacional pasando del actual GMT-3 al GMT-4 durante el otoño e invierno. En resumen, esto quiere decir que atrasaríamos una hora de nuestros relojes, y la volveríamos a adelantar en primavera y verano.

El objetivo de este cambio apunta en cierta medida a poder aprovechar de manera más adecuada la luz natural del Sol en la mañana por una cuestión energética , pero también se ha consultado a científicos que especifican que en Argentina debemos "poner en hora" nuestro reloj que se encuentra actualmente desfasado.

La motivación de atrasar una hora el reloj fue tomada por el diputado Julio Cobos, y lejos de ser una idea descabellada o novedosa, se tratará de que A rgentina recupere el horario real que le corresponde geográficamente y ese es GMT-4. Esta práctica de atrasar/adelantar una hora en otoño-invierno/primavera-verano se denomina universalmente como DST , por sus siglas en inglés de "horario de verano".

Tweet de Julio Cobos

En nuestro país, al mantener un horario "antinatural" o desfasado, se percibe la diferencia de manera marcada cuanto más al oeste nos ubiquemos en el mapa. Justamente en la provincia de Mendoza desde donde nació este proyecto, a esta altura del otoño, en su capital, amanece recién a las 7.53 AM y eso hace que el turno mañana en los colegios comiencen su "día" en plena noche y deban utilizar luz artificial (un gasto de energía) para desarrollar la primera parte de su jornada, pero lo más importante es que esa situación afectaría además su rendimiento cognitivo.

Uno de los científicos consultados en la sesión de la Comisión LAC de Mendoza, el Dr. en Ciencias Biológicas, Diego Golombek , investigador del CONICET y divulgador científico especialista en cronobiología , publicó en sus redes sociales argumentos sobre la necesidad de ajustar nuestro horario a la geografía que nos corresponde.

Tweet de Diego Golombek

Husos horarios

La posición aparente del Sol en el cielo (y por lo tanto también el tiempo solar) varía según la ubicación debido a la forma esférica de la Tierra, dicha variación corresponde a cuatro minutos en el reloj por cada grado de longitud .

En la antigüedad los horarios eran locales, o sea que cada ciudad basaba su mediodía ( 12 pm), en el horario en que el Sol estaba en su punto más alto . La llegada del ferrocarril cambió este criterio, porque no era práctico estar cambiando el reloj a cada paso, y así es como se tuvo la necesidad de crear las primeras zonas horarias.

Tiene sentido dividir el planisferio meridionalmente cada 15°, donde cada "gajo" de la misma zona geográfica tiene fijo un huso horario determinado , como muestra el mapa en la Figura 1 . En 1884 se estableció un sistema mundial de husos horarios, con Greenwich como meridiano cero o de referencia.

El Observatorio de Greenwich , fundado en 1675, establece la Hora Media de Greenwich (GMT: Greenwich Mean Time) a la hora solar media en ese lugar como una ayuda para que los navegantes determinen la longitud en el mar con un tiempo de referencia estándar.

Horario argentino

Argentina cambió el sistema mundial de husos horarios en 1920, y en 1930 comenzó a alternar horario de verano (GMT-3) con horario de invierno (GMT-4), aduciendo beneficios energéticos. En 1974 adoptamos la zona GMT-3 como permanente, e incluso alternando con zona GMT-2 para horario de verano , cada vez más alejados de nuestro horario natural (como si estuviéramos ubicados casi en el medio del Océano Atlántico).

Beneficios y contras del cambio de horario

Foto: Meteored
Foto: Meteored

Existe un interés a nivel mundial para tratar de establecer el horario natural que corresponde al día solar de acuerdo al huso horario , que es una convención social y política. En el caso de Argentina según explican especialistas de la salud y biología, recuperar nuestro huso horario GMT-4 nos sirve para sincronizar el reloj interno. “Nos puede servir para aprovechar mejor la luz, estar de mejor humor, cambiar la productividad, ir a trabajar oa la escuela durante el día sin afectar el rendimiento cognitivo” , afirma Golombek.

Los cambios de verano e invierno no tienen grandes beneficios (todo lo contrario), y el presumible ahorro energético es complejo y depende mucho de las variables que se están midiendo, " lo que se ahorra por un lado, se gasta por otro" , expresó Golombek.

Estar desincronizados, como en Argentina, podría explicar diversos problemas de salud, y si se vuelve crónico el cuerpo no se ajusta al día solar y trata de hacer un esfuerzo para ponerse en hora, ese esfuerzo se detecta con problemas en la memoria de aprendizaje; y, eventualmente, todo el cuerpo comenzará a fallar”, explica Golombek.

El contrapunto lo lidera el argumento basado en lo energético, anticipan que la cantidad de energía a ahorrarse será menor, pero no queda demasiado claro. Si volviendo a GMT-4 durante la tarde se pasaría a gastar más energía porque anochece más temprano, ese tiempo y energía se lo recuperaría en las mañanas porque amanece antes.

Sería necesario revisar exhaustivamente los números en el ciclo diario de gasto de electricidad en nuestro país, para poder resolverlo de la mejor manera. Es así que ahora los diputados de la provincia de Mendoza presentaron un proyecto pidiendo el cambio de huso horario de nuestro país en el Congreso de la Nación.